A finales de los 90, Chris Anderson, un diseñador vegano de espíritu nómada, tuvo una revelación. El mundo estaba aumentando el consumo de plástico, generando una gran cantidad de nuevos residuos. Ante ese problema, Anderson decidió involucrarse activamente en la ecología de nuestro planeta, diseñando unas sandalias ecosostenibles. Para fabricarlas, recuperó material de plástico depositado en mares y ríos, lo transformó en cuerda de polipropileno y creó las famosas sandalias Nomadic State of Mind, presentes ya en todo el mundo.

Las preocupaciones de Anderson por construir un mundo mejor le llevaron a Nicaragua, hasta una comunidad con pocos recursos. Una antigua fábrica de café se convirtió en el taller para crear sus sandalias, instaurando un sistema comercial solidario y alternativo al convencional. De esta manera contribuyó al desarrollo de esa comunidad, luchando contra la pobreza y fabricando sandalias de comercio justo.

Las sandalias de Nomadic State of Mind se elaboran única y exclusivamente a mano, una a una, siguiendo un minucioso proceso de fabricación que las hacen tan especiales.

NOMADIC STATE OF MIND

Back